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Impacto del aumento del salario mínimo en los trámites migratorios en Colombia en 2026

  • Foto del escritor: Juan José Galindo
    Juan José Galindo
  • 30 ene
  • 8 Min. de lectura
Avión en pista de aeropuerto representando procesos migratorios y trámites de visa en Colombia para extranjeros.

En el artículo anterior analizamos cómo el aumento del salario mínimo para 2026 podía generar efectos relevantes para las empresas, no solo en nómina y contratos, sino también en la forma en que se estructuran y priorizan sus servicios jurídicos.

 

No obstante, este incremento no impacta únicamente al sector empresarial. En materia migratoria, el salario mínimo también cumple un rol central, ya que múltiples requisitos económicos y sanciones administrativas se encuentran expresados en salarios mínimos mensuales legales vigentes.

 

El objetivo de este artículo es explicar cómo el aumento del salario mínimo puede afectar los trámites migratorios en Colombia, tanto para nuevos solicitantes como para extranjeros que ya cuentan con una visa vigente.

 

Aumento en montos de inversión y requisitos económicos

 

Como impacto directo, una parte significativa de las visas colombianas incorpora requisitos económicos calculados en salarios mínimos. Esto significa que, cuando el salario mínimo aumenta, los montos exigidos para acreditar inversión, ingresos o solvencia también se incrementan automáticamente.

 

En términos prácticos, los requisitos económicos expresados en salarios mínimos se ajustan automáticamente cada año. Con el incremento decretado para 2026, los montos exigidos en pesos para cumplir con ciertas visas aumentan de manera significativa, elevando el umbral financiero requerido para nuevas solicitudes.

 

Esto tiene una consecuencia directa: solicitantes que en 2025 cumplían el requisito económico con relativa facilidad pueden encontrar en 2026 una barrera de entrada más alta, especialmente en visas de inversión o en aquellas que exigen ingresos mensuales mínimos. El aumento no modifica la norma en sí, pero sí eleva el umbral económico real para acceder a ciertos tipos de visa.

 

A continuación, un cuadro comparativo ilustrando el aumento de acuerdo con el tipo de visa. El valor en USD es aproximado.

Tipo de visa

Requisito SMMLV

2025 (COP)

2025 (USD*)

2026 (COP)

2026 (USD*)

Turista

10 SMMLV

14.235.000

3.850 USD

17.500.000

4.730 USD

Estudiante

10 SMMLV

14.235.000

3.850 USD

17.500.000

4.730 USD

Rentista

10 SMMLV

14.235.000

3.850 USD

17.500.000

4.730 USD

Nómada digital

3 SMMLV

4.270.500

1.150 USD

5.250.000

1.420 USD

Pensionado

3 SMMLV

4.270.500

1.150 USD

5.250.000

1.429 USD

Independiente

5 SMMLV

7.117.500

1.950 USD

8.750.000

2.365 USD

Trabajador (empresa)

100 SMMLV

142.350.000

38.500 USD

175.000.000

47.500 USD

Socio - Propietario

100 SMMLV

142.350.000

38.500 USD

175.000.000

47.500 USD

Inversionista Inmobiliario

350 SMMLV

498.225.000

135.000 USD

612.500.000

165.500 USD

Multas y sanciones administrativas tasadas en salarios mínimos

 

El salario mínimo también es un referente para multas y sanciones administrativas impuestas por Migración Colombia. Diversas infracciones migratorias, como la permanencia irregular o el incumplimiento de obligaciones de registro, pueden dar lugar a sanciones calculadas en salarios mínimos.

 

A modo de ejemplo, en 2025 una multa por permanencia irregular de uno (1) a treinta (30) días podía tasarse en 1.5 salarios mínimos. Esto equivalía aproximadamente a 2.135.250 COP, es decir, cerca de 580 USD.

 

Con el aumento del salario mínimo en 2026, la misma sanción bajo ese criterio ascendería a 2.625.000 COP, aproximadamente 710 USD, lo que evidencia cómo estos ajustes incrementan directamente el valor de las sanciones administrativas.

 

Por lo tanto, un aumento significativo del salario mínimo implica que las multas migratorias potenciales también aumentan, incluso cuando la conducta infractora es la misma. Esto refuerza la importancia de mantener una situación migratoria regular y cumplir oportunamente con los plazos y obligaciones posteriores a la expedición de una visa.

 

Tasas consulares y costos de trámites ante Migración Colombia

 

A diferencia de los requisitos económicos expresados en salarios mínimos, las tasas consulares y algunos costos administrativos no necesariamente se ajustan de forma automática con el salario mínimo. Estas tarifas suelen actualizarse periódicamente mediante resoluciones y criterios administrativos, en los que pueden influir factores como el IPC o ajustes presupuestales.

 

En consecuencia, aunque el aumento del salario mínimo no implica de manera inmediata un incremento proporcional en las tasas de estudio, expedición o trámites ante Migración Colombia, en la práctica es común que estas tarifas se ajusten con el tiempo. Por ello, es importante verificar cada año los valores oficiales aplicables al momento de presentar una solicitud.

 

¿Cómo afecta el aumento del salario mínimo a las visas vigentes?

 

Una de las preguntas más relevantes es qué ocurre cuando un extranjero obtuvo una visa bajo un requisito económico que cumplía en el año anterior, pero que con el aumento del salario mínimo podría quedar por debajo del nuevo umbral, siendo un cambio en las circunstancias por las que fue otorgada la visa.

 

En principio, la normativa contempla la terminación anticipada de la visa cuando cambien las circunstancias por las cuales fue otorgada. Aun así, en nuestro criterio, el aumento del salario mínimo por sí solo no debería entenderse como un cambio suficiente en dichas circunstancias que justifique la cancelación de una visa vigente únicamente por este motivo.

 

Por lo tanto, en la práctica, es bastante improbable que una visa ya otorgada sea cancelada automáticamente por este motivo. Sin embargo, el impacto puede ser más relevante en segundas solicitudes o renovaciones, donde la autoridad vuelve a evaluar el cumplimiento actualizado de los requisitos económicos.


Casos especiales: visas basadas en inversión

 

En algunas categorías migratorias, el requisito económico no se basa en ingresos mensuales, sino en la realización de una inversión en Colombia. Estas visas, como la de socio o propietario y la de inversionista inmobiliario, buscan acreditar un vínculo económico estable con el país a través de capital aportado o activos adquiridos.

 

En estos casos, el aumento del salario mínimo puede generar dudas sobre si el umbral de inversión debe ajustarse cada año. Sin embargo, como se verá, la lógica normativa para segundas solicitudes no se centra en exigir incrementos sucesivos, sino en verificar que la inversión inicial fue real, se mantuvo en el tiempo y continúa justificando la visa otorgada.

 

Visa de socio/propietario

 

En el caso de la visa de socio o propietario, el requisito económico se fundamenta en una inversión inicial mínima expresada en salarios mínimos. Sin embargo, no resulta razonable interpretar que Cancillería exija una nueva capitalización de la empresa cada vez que el salario mínimo aumenta, pues ello implicaría una carga desproporcionada y una modificación constante del umbral económico ya cumplido al momento del otorgamiento.

 

Por esta razón, en la práctica, el énfasis para segundas y subsecuentes solicitudes no suele centrarse en repetir o incrementar la inversión inicial, sino en demostrar que la empresa mantiene actividad económica real y solvencia. La normativa establece expresamente que, para renovaciones, debe acreditarse dicha continuidad mediante extractos bancarios recientes, declaración de renta, aportes a seguridad social, contrato de arrendamiento y comprobantes de impuestos como industria y comercio.

 

Esto refuerza la idea de que el criterio relevante en solicitudes posteriores no es ajustar permanentemente el capital al salario mínimo vigente, sino evidenciar que la inversión sigue siendo genuina, operativa y sostenible en el tiempo.

 

Visa de inversionista inmobiliario

 

En el caso de la visa de inversionista inmobiliario ocurre una lógica similar a la de la visa de socio. El requisito económico se cumple mediante una inversión inicial mínima, por lo que no sería razonable interpretar que el extranjero deba aumentar o “actualizar” el valor de su inversión cada vez que el salario mínimo se incrementa, ya que ello implicaría una exigencia variable e indefinida en el tiempo.

 

En este tipo de visa, la normativa es clara en que, para segundas y subsecuentes solicitudes, el elemento determinante no es incrementar la inversión, sino demostrar su continuidad. En particular, se exige que el extranjero acredite que mantuvo la inversión o la posesión del inmueble durante toda la vigencia de la visa anterior.

 

Esto confirma que el foco de Cancillería en renovaciones no está en reajustar el umbral económico año a año, sino en verificar que la inversión fue real, se sostuvo en el tiempo y continúa justificando la permanencia del titular en Colombia.

 

Casos grises: trabajador, independiente y estudiante

 

Existen categorías donde el efecto del aumento es menos claro. Visas como trabajador, independiente o estudiante incluyen requisitos económicos y de sostenimiento, pero la normativa no siempre especifica con precisión si el ingreso exigido debe ajustarse año a año conforme al nuevo salario mínimo o si basta con acreditar condiciones razonables de solvencia.

 

Visa de estudiante

 

En la visa de estudiante, la normativa establece que para segundas y subsecuentes solicitudes debe aportarse una certificación de la entidad educativa que acredite el cumplimiento de la asistencia y la terminación del curso, estudios o prácticas para los cuales fue expedida la visa anterior.

 

Esto sugiere que el criterio principal en renovaciones no es necesariamente económico, sino la continuidad y finalización efectiva del programa académico. Sin embargo, no es completamente claro si este requisito opera como el elemento central excluyente o si Cancillería podría también evaluar condiciones adicionales de sostenimiento, lo que genera cierto margen interpretativo.

 

Visa de independiente

 

En la visa de independiente, la normativa exige demostrar ingresos promedio mensuales iguales o superiores a cinco salarios mínimos legales vigentes. Para segundas visas, se añade que estos ingresos deben acreditarse mediante certificación bancaria colombiana.

 

No obstante, persiste una zona gris: aunque el requisito está expresado en salarios mínimos, no se precisa de forma expresa si en renovaciones debe cumplirse nuevamente el umbral actualizado del año en que se presenta la nueva solicitud, o si basta con demostrar estabilidad económica bajo condiciones similares a las acreditadas inicialmente.

 

Visa de trabajador

 

En la visa de trabajador, los requisitos para segundas y subsecuentes visas se enfocan principalmente en aspectos regulatorios. Cuando se trate del ejercicio de una profesión regulada, se exige presentar el permiso o licencia expedido por el Consejo Profesional competente.

 

Sin embargo, la normativa no establece con claridad si la empresa contratante debe mantener el mismo nivel de ingresos, solvencia o condiciones económicas que dieron lugar a la visa inicial. El énfasis está en la habilitación profesional, lo que deja abierta la interpretación sobre el impacto real del aumento del salario mínimo en este tipo de renovaciones.

 

En estos casos, el análisis depende del tipo de visa, de la etapa del trámite y de la interpretación administrativa que Cancillería aplique en la práctica. Por ello, en segundas solicitudes puede ser necesario actualizar soportes financieros para reflejar el nuevo estándar económico.

 

Conclusión

 

El aumento del salario mínimo en Colombia para 2026 tiene efectos directos e indirectos sobre los trámites migratorios. Eleva los requisitos económicos expresados en salarios mínimos, incrementa el valor potencial de multas administrativas y puede influir en la evaluación de solicitudes futuras, especialmente en renovaciones o segundas visas.

 

Aunque las visas vigentes no deberían terminarse automáticamente por este cambio, el aumento sí puede afectar la capacidad de cumplir requisitos en nuevas solicitudes y obliga a una planificación financiera más cuidadosa.

 

En JG Lawyers acompañamos a extranjeros e inversionistas en la preparación y evaluación estratégica de sus solicitudes de visa, con asesoría clara y preventiva frente a los cambios económicos y criterios de Cancillería.



Preguntas frecuentes

 

¿El aumento del salario mínimo puede hacer que mi visa vigente sea cancelada?

 

En principio, no existe una norma expresa que establezca la terminación automática de una visa vigente únicamente por el aumento del salario mínimo. Sin embargo, el impacto puede ser relevante en renovaciones o nuevas solicitudes.

 

¿Qué visas son más sensibles al aumento del salario mínimo?

 

Principalmente aquellas que exigen inversión o ingresos mínimos calculados en salarios mínimos, como visas de socio, inversionista o algunas categorías de sostenimiento económico.

 

¿Las multas migratorias también aumentan con el salario mínimo?

 

Sí. Muchas sanciones administrativas de Migración Colombia están tasadas en salarios mínimos, por lo que un aumento significativo incrementa también el valor potencial de las multas.

 

¿Debo actualizar mis soportes económicos para una segunda visa?

 

Sí, especialmente cuando la visa exige demostrar continuidad de inversión, solvencia o actividad económica bajo estándares actualizados.

 
 
 

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